agencia marketing online

Hoy en día podemos encontrar dos vertientes de publicidad diferenciadas, una agencia marketing online y una agencia de “marketing tradicional”. Estas, aunque tengan algunos puntos en común, como sus  dos principales objetivos como el de hacer un buen branding o fidelizar clientes se han ido diferenciando con el paso del tiempo hasta convertirse para muchos en dos vertientes en continua competición.

 

Pero ¿cuáles son sus diferencias?

Una de sus principales diferencias es la relación que buscan establecer con su público. Mientras que en la publicidad tradicional esta relación es pasajera (folletos, anuncios en revistas, cartelería) en la publicidad digital la relación que se pretende establecer es una duradera en el tiempo.

Con esta concepción de las relaciones el tiempo deja de ser un enemigo a convertirse en un aliado para las agencias de publicidad. No nos tenemos que ir muy lejos para encontrar apps o empresas que usan códigos QR para que los usuarios los escaneen con sus móviles, de esta forma consiguen que su público (target objetivo) se encuentre de forma permanente en contacto con la marca.

Otra de sus diferencias es que pueden medir los resultados a tiempo real. Es un gran avance para las campañas publicitarias. Ya que en las  agencias tradicionales podemos lanzar una campaña pero tendremos que esperar meses para poder ver si ha funcionado o no.

Mientras que nuestra publicidad en la televisión o en la radio se está lanzando durante una semana las agencias online  han actualizado sus campañas ya tres veces.

Las agencias digitales  cuentan con un as, y es que pueden ir midiendo los resultados de sus campañas al milímetro y corregir estas en función de sus resultados. Si algo falla lo pueden modificar para que al día siguiente sea todo un éxito.

Las empresas  así no pierden tiempo ni dinero en campañas que alomejor no dan los resultados que esperamos.

 

¿Qué hay en cuanto a las ideas? 

También encontramos diferencias, con la publicidad digital podemos interactuar con nuestros clientes, hacerlos partícipes de la campaña. Algo que se ha demostrado que consigue calar mucho más que ser espectadores pasivos.

Se trata de ideas inmediatas (quizás cuando publiquen nuestro anuncio se ha creado una nueva moda y el nuestro quede obsoleto), podemos responder en segundos por ejemplo con sucesos de impacto mundial y usarlos a nuestro favor.

Encontramos  mucha más variedad de formatos y herramientas dentro de la publicidad online que nos permite jugar con los conceptos, con las creaciones y con el producto final en sí.

Desde publicidad SEO, SEM, textos escritos, podcasts en los que el contenido le llega al público de manera mucho más sencilla a la nueva modalidad de vídeos a través de plataformas como Youtube.

Esta gran variedad además de permitirnos jugar mucho más con las creaciones permite llegar a un público mucho más amplio y hacer segmentaciones. Si tenemos un público jóven lo más seguro es que terminemos usando las redes sociales (Instagram por ejemplo) para llegar a ellos.

El feedback con los anuncios tradicionales no existe ya que son campañas diseñadas de forma unidireccional (de la marca hacia el consumidor) mientras que lo que hace funcionar las campañas digitales es precisamente eso.

El público se siente valorado, integrado y parte de la campaña, por lo que no duda en interaccionar con ella (respondiendo encuestas, dando datos  necesarios, compartiendo en sus redes sociales…).

 

¿Supone esto el fin de la publicidad tradicional?

Si bien es cierto, la llegada de las tecnologías (y lo universal de ellas, cualquiera tiene acceso a Internet, las redes sociales se  consultan una vez al día, etc) ha supuesto una gran ventaja para las agencias online frente a las tradicionales no significa que estas vayan  a desaparecer en un futuro próximo.

Podemos usar ambos tipos de publicidad para que se complementen. Por ejemplo si necesitamos resultados inmediatos recurrir a la publicidad online o si tenemos un target específico lectores de periódicos especializados, personas más mayores).

O reinventarnos, igual que hace cada agencia de marketing online a diario. Buscar nuevas fortalezas para fomentar el objetivo que queremos conseguir, llegar a nuestros clientes.